martes, 22 de abril de 2014

TRANSFORMACIONES, TRANSICIONES Y EXPRESIONES EN LA BIENAL DE FOTOGRAFÍA DE LIMA

Roberto Fantozzi
 
Hace más de treinta años atrás, en 1980, el poeta, crítico y lingüista Mario Montalbetti, elaboró  un análisis sobre el estado de “desorientación” que sufría en ese momento la fotografía peruana.

El autor cuestionaba al menos tres cosas importantes: ingenuidad y desinformación en relación  al origen y el objetivo de la fotografía,  un turismo de clase acompañado de cierta alienación, que impedía el acercamiento o la “mirada” de la fotografía de determinados fenómenos sociales; y la idea de que la tecnologización del fotógrafo, implicaba necesariamente un desarrollo positivo y fructífero; cierta garantía de modernidad.

¿Cuánto de eso ha cambiado hoy en día,  en una época en la que cada vez hay más promociones de fotógrafos,  más especializaciones dentro del campo,  mayores medios y aparentemente  un público cada vez mayor?

Si bien ciertos datos y  estadísticas nos pueden decir algo del estado actual de la fotografía y de la práctica artística; una Bienal permite constatar qué caminos, alcances y velocidades está tomando este medio; entre otras cosas, porque estos eventos suelen venir acompañados de discusiones y reflexiones en torno a la práctica misma. Al menos eso es lo que ocurrió en la Bienal anterior.

Discutir, por ejemplo, como ya había sugerido años atrás Élida Román, si la modernidad nos ha llegado como una actitud abierta a lo multidisciplinario, y no como una moda, y si eso acaso se traduce en imágenes y trabajos vigorosos. En ese sentido, el diálogo entre algunas obras como las de los reconocidos Luz María Bedoya, Javier Ferrand o Roberto Fantozzi, con las de artistas más jóvenes como Miguel Aguirre, Trinidad Carrillo o la colectiva sobre la producción post fotográfica, sirven  como una excelente forma de revisar y atender  a estas interrogantes.

Es interesante además el trabajo de recuperación del fotógrafo portugués afincado en Perú Manuel Moral, y del músico y fotógrafo arequipeño, Guillermo Montesinos Pastor. En el caso del primero con un valor que se sostiene en parte, en la documentación, al recoger una etapa histórica del Perú: inicios del siglo XX, a través del periodismo gráfico; y en el caso del segundo como una experiencia estética inédita, más aun considerando su acercamiento amateur y autodidacta.

Por otro lado, colectivos como Limafotolibre o la exposición que aborda el tema de la migración desde la propia subjetividad, son elementos que nos invitan a pensar sobre las prácticas alternativas y periféricas, prácticas artísticas anti nostálgicas, y de reconfiguración de la labor fotográfica.  

Se integran también salas que recorren una amplia muestra de la producción brasilera y que aborda distintas etapas, una muestra de arte finlandés, e invitados de Bangladesh, Inglaterra y Francia, además de circuitos paralelos donde se exhibirán trabajos de artistas independientes y emergentes,  y presentaciones de libros.

La Bienal, organizada por el Centro de la Imagen y la Municipalidad Metropolitana de Lima,  se inaugura el 10 de Abril y  durará hasta el mes de Julio, en distintas salas de la ciudad. Para una información más detallada de las salas y las actividades puede visitar la página oficial: http://www.bienalfotolima.com/presentacion/index.HTML
 
Publicado en Revista Velaverde. Edición 58

No hay comentarios:

Publicar un comentario